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Actividad física y alimentación para la prevenir las ENT


El crecimiento de las enfermedades no transmisibles (ENT) en los países de ingresos bajos y medianos se ha convertido en un problema de gran importancia. En todo el continente americano son la principal causa de muerte prevenible y prematura, además de contarse entre los mayores generadores de discapacidad y mala salud.1

Entre los factores que han ocasionado esta transición epidemiológica se enumeran la rápida urbanización y los cambios en los hábitos de nutrición, donde se registra un abandono de las formas de alimentación tradicionales, que suelen estar basadas en alimentos enteros y poco procesados; estas, además de tener un gran valor cultural, social, económico y ambiental, muestran beneficios inherentes para la salud, por lo que resulta importante protegerlas y promoverlas.1 

La epidemia de la comida chatarra 
Para la aparición de las ENT, la obesidad se considera un determinante social intermedio, y se le considera un factor importante de riesgo para las enfermedades cardiovasculares y la diabetes. El aumento de sus tasas de prevalencia se ha asociado con una mayor ingesta de bebidas azucaradas y productos ultraprocesados (PUP) conocidos como “comida chatarra” y caracterizados por ser ricos en azúcares, sales y grasas; sin embargo, en años recientes estos han gozado de un enorme crecimiento, convirtiéndose en la fuente principal de calorías de varios países del continente. En Latinoamérica, el aumento de sus ventas ha mostrado una asociación positiva, intensa y significativa con los cambios del índice de masa corporal (IMC).1 

El panorama resulta aún más preocupante al comparar las tasas de prevalencia de los factores de riesgo en la región. Según los últimos registros de la Organización Panamericana de la Salud, si bien la prevalencia mundial total de sobrepeso y obesidad es de 36,6%, en América se presenta en el 59% de los habitantes, mientras que las tasas de obesidad se reportan en un 24,6%, es decir, más del doble del 11,5% del promedio mundial. Por otro lado, resulta revelador que las tasas de inactividad física en este continente se elevan con un 32,4% frente al 23,3% global.1

 

 

La amenaza del sedentarismo 
La actividad física regular es un factor protector para la prevención y el tratamiento de las ENT de mayor crecimiento
como las enfermedades cardiacas, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes o los cánceres de mama y colon  y de algunos de sus más importantes factores de riesgo, como la hipertensión, la obesidad y el sobrepeso, además de traer beneficios para la salud mental y neurológica. 2 

A nivel global, la actividad física insuficiente es uno de los 10 principales contribuidores a la mortalidad, morbilidad y reducción de la calidad de vida, causando aproximadamente 3,2 millones de defunciones al año. Los adultos sedentarios corren un riesgo de mortalidad por todas las causas que es 20% a 30% mayor que la de aquellas personas que cubren el mínimo de actividad física recomendado por la OMS es decir, 150 minutos de actividad moderada a la semana, o su equivalente. Según este mismo organismo, el continente americano es una de las regiones donde los adultos presentan una mayor prevalencia de actividad física insuficiente, que va del 13,3% en Guatemala al 63,6% en Colombia.1  

Ya que la actividad física está definida como “cualquier tipo de movimiento corporal producido por el músculo esquelético que requiera un gasto de energía”, es importante notar que todos los tipos de actividad pueden brindar beneficios a la salud, siempre que se realicen con regularidad y con una duración e intensidad suficientes. Incluso la promoción de actividad física incidental como subir escaleras o estar de pie puede ayudar a que las personas aumenten gradualmente su actividad física. 2 

 

Fuentes

1. Organización Panamericana de la Salud. Las dimensiones económicas de las enfermedades no transmisibles en América Latina y el Caribe.
[Internet]. 2017. [Consultado 18 de febrero de 2021]. Disponible en: https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/33994/9789275319055-spa.pdf
2. World Health Organization. Global Action Plan on Physical Activity 2018–2030: More Active People for a Healthier World. [Internet]. 2018. Consultado 18 de febrero de 2021]. Disponible en:
Código: PP-UCM-ARG-0023