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Las caras ocultas de la diabetes


La diabetes es una enfermedad de naturaleza silenciosa y progresiva; para reducir su creciente carga global se requiere un enfoque de prevención, detección oportuna y diagnóstico puntual, además de un manejo y monitoreo continuos para aquellos que la padecen.1

Según datos del 2019, de los 463 millones de adultos diabéticos en el mundo, 50.1% no sabe que tiene la enfermedad, y aún cuando la detección temprana es crucial, 2 para el momento en que el 20% al 30% de las personas reciben un diagnóstico ya han desarrollado complicaciones graves,3 mientras que solo 6% de las personas con diabetes logran el buen control de su condición.4 

Esto puede atribuirse a factores como las deficiencias de los sistemas de salud, la naturaleza prolongada de la fase asintomática entre el inicio de la hiperglucemia y el diagnóstico, o, en particular, la baja concientización que reina entre el público general y los profesionales de la salud.3

Aún más preocupante es el panorama en países de ingresos bajos y medianos, donde residen 79.4% de los casos conocidos y un 66.8% de los no diagnosticados.2 Entre las comunidades marginadas, a factores de riesgo como el envejecimiento y las circunstancias ambientales y socioeconómicas se unen peligros subyacentes de gran importancia, como la mala nutrición, la inactividad física, la depresión y el bajo nivel educativo.1 

Los riesgos ocultos del no saber 
La diabetes tipo 2 (DT2) puede pasar desapercibida durante años por aquellos que la padecen, aumentando gravemente el riesgo de sufrir insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular, enfermedad renal, ceguera y amputación, todos asociados con costos significativos.3 

Entre los factores de riesgo de la diabetes tipo 2, están: 3 

  • Glucosa alterada en ayunas: del 33% al 66% de quienes la presentan desarrollarán DT2 dentro de un período de 3 a 6 años, además de presentar mayor riesgo (y mortalidad) de comorbilidades asociadas.
  • Diabetes gestional: predispone a un alto riesgo de desarrollar DT2 más tarde.3 Sus efectos en la obesidad infantil requieren una estrategia de ciclo de vida multicomponente para prevenir la diabetes de aparición temprana.1
  • Enfermedades cardiovasculares (ECV): al compartir factores de riesgo, son un fuerte predictor; 25% al 36% de quienes las padecen desarrollan DT2 como comorbilidad no cardiovascular.
  • Etnia: la prevalencia es considerablemente más alta entre los grupos de personas negras, asiáticas y etnias minoritarias.
  • Obesidad: representa del 80% al 85% del riesgo global de DT2, volviéndose dominante sobre otros factores. La ubicación del exceso de grasa corporal es importante: su riesgo es más alto en personas que cargan la mayor parte en el abdomen.
  • Estilo de vida: inactividad física, mala alimentación densa en energía y consumo de tabaco, mientras más se fuma y más temprano se inicia, mayor será el riesgo.
  • Enfermedades asociadas: hipertensión, debido a su asociación con la resistencia a la insulina; el síndrome de ovario poliquístico —las mujeres que lo padecen tienen un riesgo cuatro veces mayor—; la enfermedad del hígado graso no relacionada con el alcohol (EHGNA), con una prevalencia del 55% al 68% en personas con DT2.

 

Identificación temprana de la diabetes tipo 1 
Por otro lado, la diabetes tipo 1 (DT1), aunque menos común, presenta altas tasas de mortalidad estandarizada, especialmente en personas que viven en comunidades desfavorecidas, estas tasas pueden ser mayormente causadas por falta de una educación adecuada para la autogestión y por un acceso deficiente a tecnologías que salvan vidas, incluida la insulina.1 

Una gran proporción de personas diagnosticadas con DT1 presentan cetoacidosis —la incidencia varía en diferentes poblaciones del 13% al 80%—, por lo que el reconocimiento temprano puede ayudar a prevenir esta descompensación.3  

Algunos de los síntomas más comunes —y similares a los de la DT2—3 son la sed excesiva, niveles inusualmente altos de orina, cansancio, pérdida de masa muscular y pérdida de peso inexplicable. Pueden encontrarse aftas recurrentes, visión borrosa, calambres inesperados e infecciones de la piel. Son de atención también los antecedentes previos personales y familiares de enfermedad autoinmune, o antecedentes familiares de DT1.3 

Fuentes

1. Chan JCN, Lim L-L, Wareham NJ, Shaw JE, Orchard TJ, Zhang P, et al. The Lancet Commission on diabetes: using data to transform diabetes care and patient lives. The Lancet [Internet]. 2020 Nov; [Consultado: Diciembre 3, 2020]. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/S0140-6736(20)32374-6 
2. International Diabetes Federation. IDF Diabetes Atlas Ninth edition. 2019. Disponible en: https://www.diabetesatlas.org/upload/resources/material/20200302_133351_... [Consultado: Diciembre 3, 2020].
3. Evans M, Morgan AR, Patel D, Dhatariya K, Greenwood S, Newland-Jones P, et al. Risk Prediction of the Diabetes Missing Million: Identifying Individuals at High Risk of Diabetes and Related Complications. [Internet]. 2020 Nov 14; [Consultado: Diciembre 3, 2020].Disponible en: http://dx.doi.org/10.1007/s13300-020-00963-2
4. Med Brief Namibia. Lessons From “Hidden Faces of Diabetes” Summit. 2020 [Internet]. [Consultado: Diciembre 3, 2020]. Disponible en:
https://www.medbriefnamibia.com/lessons-from-hidden-faces-of-diabetes-su...
Código: PP-UCM-COL-0033